jueves, 10 de septiembre de 2009

LOS PALITOS CHINOS Y NOSOTROS



El juego de Los Palitos Chinos se compone de un grupo de varillas que, arrojadas sobre una superficie, se ubican cada vez de otro modo, quedando entrelazadas entre sí de infinitas formas.

Se configura así una articulación entre diversos elementos que tienen la misma forma, pero distinto color y valor numérico. Por turno, cada jugador deberá intentar rescatar las varillas tiradas, de a una por vez, sin mover las restantes.

El movimiento de una repercute en las demás sin importar el color o valor que tenga en sí misma. De acuerdo al lugar que ocupe en la estructura y al accionar de la mano del jugador, se producirá o no desequilibrios en el resto. El juego es grupal. Cuando una mano tambalea, aparece la otra con renovada
esperanza y sigue intentando.
Cada vuelta del juego termina cuando se han recogido todas las varillas arrojadas. Cabe destacar que en cada vuelta otra mano tira las varillas, y que el modo en que se relacionan al caer tiene una variedad infinita ofreciendo siempre situaciones nuevas que demandan permanentes cambios en los puntos de vista.

Las varillas pueden representar a los equipos, a sus integrantes, a los niños que asistimos o a la comunidad toda, y son necesarias muchas manos para rescatar los valores que hay en cada una y generar nuevas articulaciones.

Es posible relacionar este antiguo y tradicional juego con el lugar que tenemos en cada ocasión, y con todas las posibles articulaciones que se van generando entre todos.
Queda en nuestras manos la posibilidad de jugar y disfrutar de este juego.
Marisa Snaidman. Psicopedagoga

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL JUEGO COMO ARTICULADOR Briglia, Julieta (Lic. en Terapia Ocupacional); Fuertes, Laura (Lic. Kinesióloga fisiatra); Nowotny, Alexia (...